martes, 19 de agosto de 2014

De retretes, necesidades y dignidad


No es tan lejano el tiempo en que en España no había váteres en muchos pueblos y hacíamos caca en el corral o en el campo, limpiándonos con un papel de periódico viejo o una piedra y por supuesto no lavándonos las manos después.

Cuando hace unos días leí que Narendra Modi, nuevo primer ministro de la India, iba a completar la instalación de retretes para 600 millones de personas en 2018 me alegré sinceramente. La medida beneficiará a la mitad de la población de ese gran país que no dispone todavía de este dispositivo higiénico. Es una de las medidas de salud pública más importantes del siglo XXI (1).

Sabemos que la pérdida de salud de las personas depende de una serie de factores genéticos, ambientales, sociales... La pobreza extrema, la desnutrición o la falta de agua potable son algunos factores clave. También lo es la ausencia de retretes y la falta de alcantarillas y saneamiento de las aguas residuales.

Esta mañana o esta tarde usted y yo habremos utilizado un váter para orinar o defecar. Una instalación sencilla, que nos permite intimidad e higiene para llevar a cabo funciones fisiológicas necesarias. Sin embargo, hoy, más de 1.000 millones de personas en el mundo habrán “hecho sus necesidades” en la calle o en el campo. Y más de 2.500 millones no tienen todavía instalaciones de aseos o letrinas higiénicos en sus casas.

¿Por qué la Asamblea Mundial de las Naciones Unidas de 2010 declaró derecho humano el acceso al saneamiento y a instalaciones higiénicas adecuadas? El no disponer de inodoros o letrinas supone varios problemas. Uno de higiene, con el aumento del riesgo de contagio de enfermedades transmisibles (salmonelosis, cólera, shigelosis, hepatitis, parasitosis, etc.) que cada día causan la muerte de más de dos mil niños menores de cinco años. Otro de intimidad, por ejemplo en las escuelas: la falta de retrete en los colegios es causa de que muchas niñas y jóvenes dejen de acudir a clase. Cuando tienen la menstruación el problema es mayor. También es un problema de falta de seguridad, ya que al alejarse para hacer sus necesidades pueden sufrir ataques, violación y maltrato. Al explicar esta medida Modi afirmaba: “El intento de dar dignidad a los pobres empieza a partir de ahí”.

En los primeros años 80 se impulsaron programas en varias regiones españolas para generalizar la instalación de retretes en el ámbito rural. Fue una medida acertada. Aunque no bastaba solo con hacer la obra. Debe hacerse también un proceso educativo, de cambio de costumbres. Una Trabajadora
Social, que verificaba la instalación de los retretes en un pueblo para hacer efectiva las subvenciones correspondientes, le comentó a la dueña de la casa:
-       ¡Qué limpio lo tiene usted!
-       ¡Claro! Es que no lo hemos usado.

Este aspecto cultural lo subraya muy bien Rose George, quien viene desarrollando una activa tarea de sensibilización sobre la necesidad de disponer de retretes como uno de los elementos más importantes de la calidad de vida de las personas (2).

Y queda mucho por hacer. Varios de los Objetivos de Desarrollo del Milenio que debían alcanzarse en 2015 ya se han logrado o se prevén lograr en el año que queda. Sin embargo, el acceso a aseos y letrinas higiénicos (75% de cobertura) no se va a alcanzar. Se ha mejorado, desde luego, pasando de un 49% a un 64% de la población mundial entre 1990 y 2012, pero falta mucho todavía y es preciso tomar nuevas acciones (3). La iniciativa del primer ministro de la India es un paso decisivo.

A las personas que vivimos en los países más desarrollados nos cabe la responsabilidad de seguir impulsando políticas de igualdad, de desarrollo equilibrado, de comercio justo y de cooperación para que cualquier niña del planeta cuando tenga que hacer sus necesidades pueda ir tranquila, como cualquiera de nosotros. Sin olvidar que, también aquí, debemos seguir manteniendo y mejorando buenos hábitos de higiene, váteres-inodoros en casas y locales públicos, y redes de saneamiento adecuadas.

(3) United Nations. The Millenium Development Goals Report 2014. New York, 2014.




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